Decenas de miles contra el TTIP y el CETA

Miles de pares de zapatos de Adidas, Puma, Nike y Converse se podían ver en los adoquines del astillero Deutzer en Colonia. Sus partidarios se manifestaron en contra de los acuerdos de libre comercio previstos TTIP y CETA, que la UE está negociando con EE.UU. y Canadá. No todos los que participan en una manifestación contra los acuerdos de libre comercio evitan comprar productos de marca de corporaciones globales, que son el resultado del espíritu empresarial capitalista. Grandes aplausos estallan cada vez que alguien en el micrófono despotrica contra el neoliberalismo y lo equipara con la acumulación de poder en las grandes corporaciones. Zehntausende gegen TTIP und CETA

Un panorama similar en otras ciudades alemanas, donde hoy tuvieron lugar manifestaciones a gran escala contra el CETA y el TTIP. Como de costumbre, la policía y los organizadores no están de acuerdo con el número: en Colonia, las cifras oscilan entre 18.000 y 55.000.

Miedo a la apropiación por parte de los populistas de derecha

Crítica del sistema fundamental

Cualquiera que sospeche de una multitud homogénea de manifestantes en el astillero Deutz está equivocado. Ciertamente hay participantes que, más o menos en general, se pronuncian en contra de cualquier efecto de las fuerzas del mercado. Tomemos a Kurt Rieder, por ejemplo. El presidente de distrito del Partido Democrático Ecológico (ÖDP) no ve en los acuerdos de libre comercio menos que el fin de la democracia, el estado del bienestar y la protección del medio ambiente: "Solo los que ya tienen la palabra se beneficiarán del libre comercio", dice. Para él, los fuertes son las democracias occidentales con sus grandes corporaciones líderes. Obligas a los países más pobres a explotar sus recursos a precios dictados y luego te preguntas acerca de los refugiados económicos.

Si Rieder se saliera con la suya, los políticos de Alemania y Europa abogarían por salarios más altos, una conservación constante de los recursos y un consumo reducido. Bien notado en todo el mundo. "Mantener las promesas de crecimiento para crear empleos que no se quedan, ese no puede ser el caso", dice Rieder. "Tenemos que estar preparados para consumir menos". Zehntausende gegen TTIP und CETA

Christian Mancke encuentra algunas cosas útiles en los acuerdos de libre comercio, otras no

Contra el debilitamiento de la protección al consumidor

Pero también se escuchan puntos de vista más diferenciados sobre el tema del libre comercio: "En primer lugar, es bueno que los países no se discriminen unos a otros", dice Christian Mancke. Por lo tanto, encuentra deseables y sensatas muchas partes de los acuerdos CETA y TTIP previstos. Por ejemplo, el desmantelamiento de aranceles o estándares comunes de la industria.

Los acuerdos previstos, dice Mancke, también regularían áreas que no deberían estar sujetas a los dictados de la eficiencia económica: "Las corporaciones no deberían establecer estándares en la protección del consumidor. Hay científicos para eso". Mancke también interrumpe el procedimiento: todo el debate se lleva a cabo de manera demasiado emocional e irrelevante. "Empleos y crecimiento económico: eso suena genial al principio, por supuesto. Pero si realmente se puede calcular eso por adelantado y quién se beneficia al final es una cuestión completamente diferente".

Los opositores al TTIP y al CETA también tomaron las calles de Stuttgart (foto), Berlín, Frankfurt/Main y muchas otras ciudades alemanas. Zehntausende gegen TTIP und CETA

Eslóganes llamativos

Mientras tanto, Gabriele Schmidt, del sindicato ver.di, grita a la multitud desde el escenario: "Creo que todos los que están hoy en esta plaza están de acuerdo: ¡solo tenemos un mundo y hay que protegerlo!" Los manifestantes respondieron rápidamente a estas palabras con júbilo colectivo. Y agrega: Como sindicalista, no solo defiende buenos trabajos, sino también buenas condiciones de vida.

Una frase fiel al lema de la manifestación de Colonia: "TTIP: ¡Las corporaciones se benefician, la gente pierde!" Tales yuxtaposiciones sorprendentes se pueden encontrar en muchos oradores: corporaciones y personas, protección ambiental y libre comercio, justicia y capitalismo, democracia y neoliberalismo: cualquiera que proclame estos pares de términos como opuestos insuperables puede estar seguro de recibir una gran aprobación.

Christian Mancke también aplaude cuando un orador en el escenario habla sobre conflictos de intereses en los negocios y la política. Hay que separar mejor a los dos: "Si trasladas las reglas de un ámbito de la sociedad a otro, habrá novedades no deseadas". En otras palabras, las reglas del mercado deben prevalecer en los negocios. Pero solo allí.